Poemas y Retratos

A la Calle Ancha (dibujo de Arturo Reque)

Subes de Calle Peral,
giras por donde La Santa,
y desde el principio al final
... una calle sin igual
que desde siempre me encanta,

hay bares en los costados
y guiris haciendo mil fotos,
un paraíso soñado
con tascas por todos lados,
y el Santo Cristo está al fondo,

un Montmartre en miniatura,
una Fonda en un costao,
y al fondo oficiando el cura,
guardando la compostura
por los ruidos del tablao,

y cuando yo era adolescente
y el mundo era todo nuevo,
quedaba allí con mi gente,
cuando un señor decente
aún regentaba el Bar Trébol.


El Castillo

Hay en Marbella un castillo
que aún conserva sus esquinas,
tardarías solo un ratillo
desde Ortiz del Molinillo,
yo voy por calle Salinas,

no está muy bien conservado
pero ahí sigue aguantando,
y cuentan que en el pasado
no sé si Isabel se ha acercado;
pero sí vino Fernando,

hay casas en la muralla
y también hay una escuela,
y aquí Cervantes detalla
que antes de entrar en batalla,
Sancho maldice y calla,
Quijote sus armas vela,

y esta es nuestra fortaleza,
que en verdad nunca la usamos,
pelear nos da pereza,
aquí hay gente con nobleza
desde invierno hasta el verano,

preferimos dos cervezas
a luchar con los villanos.











A la Alameda

Girando Ramón y Cajal
hacia Ricardo Soriano
hay un oasis vegetal
que tiene el mar al final
y tiene el pueblo a contramano,

una fuente de colores
que no pega ni con cola,
si un parque tuviera doctores
le dirían ¡que te mejores,
toma una cada 8 horas!,

del parque que yo recuerdo,
ya casi nada queda,
no queda gente leyendo,
ya no hay peces sonriendo,
ya no está el Cine Alameda,

queda una niña con trenzas
que se mece en un columpio,
queda un kiosco de prensa,
un Casino con nobleza,
y andando, que es gerundio,

pero es un sitio tranquilo
en la misma zona cero,
y a mí me gusta su estilo,
es como ese buen vinilo
que escucho siempre que quiero.