Lo más absurdo que existe
no es abrazar farolas,
es ese amigo que viste
y de nuevo le dijiste
cómo te encuentras y hola,
os contasteis vuestra vida
con un abrazo sincero,
os curasteis las heridas,
y a la hora de la partida
quedasteis de nuevo en veros,
y al pasar de nuevo el tiempo,
el argumento y la trama,
vuelve a ponerlo a tu encuentro,
y cuentas de nuevo el cuento
de que cualquier día lo llamas,
y así van pasando los años,
y al final nunca llamaste,
y en el último peldaño,
terminas solo y huraño,
sabiendo que la cagaste.
La vida es eso que pasa
mientras haces otros planes,
cuando quitas la carcasa,
cuando no te cobran tasa,
cuando vienen sin que llames,
la vida es algo sencillo
que nos gusta complicar,
es estar en el banquillo
disfrutando cual chiquillo
sabiendo que vas a jugar,
es apretar el gatillo
sin llegar a disparar,
es tener más de un amigo
que te diga ¿cómo estás?,
es ser bueno por castigo,
es dar gracias, sumo y sigo,
es sumar y no restar,
es abrir una botella,
es compartir una mesa,
es poner una querella
a quien tu tiempo atropella;
pero hacerlo por sorpresa,
y es aprender a andar,
con unas botas de goma,
con quien te quiere ayudar,
con quien te supo esperar,
con quien tu mano te toma.
Dani hace algunas reformas
con la empresa familiar,
se amoldaron a una horma
sin poner trabas ni normas,
... ella se llama Pilar,
él escala en Paco Cantos
con magnesio y pies de gato,
ella destapa su encanto
con infantes poco santos
entre cubiertos y platos,
mientras espera entretanto
de maestra algún contrato,
y entrambos, en el medio,
una niña de novela,
que sacó a ambos del tedio,
que fue quien firmó el convenio
y que se llama Candela,
y ese rollo no es verdad,
lo de las segundas partes,
es bonito naufragar
y luego, en la tempestad,
que vengan a rescatarte,
volver a entre dos remar,
y cuando arrecia la mar,
abrazar y acurrucarte.