El árbol de Navidad

La de abajo se hizo grande
y además es la mayor,
tiene una niña que blande
unos ojos que se expanden
buscando un mundo mejor,

la de en medio no la veo
desde hace mucho tiempo,
cuando teníamos recreo,
la vida era aún un tebeo
y ser joven un invento,

el de abajo era mi amigo,
un cachondo rojiblanco,
tenía, y he sido testigo,
dos mil sentencias consigo,
siempre un consejo franco,

y la de arriba del todo
nunca jamás la vi,
pero hoy miré esta foto
y es que me gusta el modo
que tiene de sonreir,

con esa clase que solo
puede el cielo repartir.




Llega diciembre, ¡arréglate!

Se han ido trescientos treinta,
si lees esto es que sigues vivo,
y entonces caes en la cuenta
que gana quien se reinventa
... y que todo es relativo,

te das una ducha caliente,
te afeitas, te pones guapo,
y te preguntas paciente
si aún eres alguien decente
o no eres más que un gazapo,

si eres tu mejor versión
o si juegas en segunda,
¿y si vuelvo a meter gol
como solo lo hago yo?
(esa, amigo, es la pregunta)

así que vas por diciembre,
ahora no te importa enero,
vas a vivir el presente,
vas a chutar para enfrente,
¡estamos vivos, compañero!







Noviembre

Noviembre tiene su punto,
empiezas y te hacen santo,
al segundo día difunto,
y entonces yo me pregunto
para qué rezaste tanto,

cuando empieza ya se ha ido
esa hortera calabaza,
que no sé de dónde ha salido
y quiénes han permitido
lo que ya es una amenaza,

prefiero a los mejicanos
que lo reciben con arte,
la muerte con los humanos,
y tequila pa entonarte,

noviembre tiene su punto,
justo antes del mes doce,
el año en coma profundo
y de fondo Guns N´ Roses.