Al Instituto Sierra Blanca, el origen de todo.

Si hoy te pillara con tiempo
y tuvieras dos minutos,
en dos pasadas te cuento
un lugar que llevo dentro
y que era mi instituto,

a mitad de los ochenta
fui formando mis amigos,
y en tercero B, en la puerta,
yo conocí a mi parienta
y hoy todos siguen conmigo,

había un bareto en la esquina,
dos porterías en la pista,
y al toque de la bocina
todavía pasaban lista,

la Pepa, que ya no está,
el Grato, la Queta, don Pablo,
la Padrona no me da,
el Padrón me va a amargar
y sé bien de lo que hablo,

mi favorito aún hoy día
entre toda aquella peña,
tenía una fina ironía
y nos daba Biología
don carlitos Salobreña,

Javi Lima con el balón,
el Yuyu por el recreo,
Chito entrando en un furgón,
Emilio Alario y su muñón,
a Pablo Arteaga no lo veo,

Camarero y su tres cuartos,
el Perea con su melena,
Arturo Reque dibujando,
liándola Emilio Fajardo,
el Padrón que va y te aprueba
si dejas el folio en blanco,
la fiesta de nochebuena
en aquel salón de actos,
en que salimos a escena
para un concurso cantando,
la censura y sus cadenas
y nunca pasamos de cuartos,
y no concursaban más temas,
y aún no ha prescrito el asalto,

y recordando hace poco
mi mujer y mis amigos,
hoy el Sierra Blanca evoco
porque en este mundo loco
él me hizo como he sido,

y aunque a veces me equivoco,
es mucho lo que he aprendido.



Peces de ciudad, la letra perfecta.

En Iberoamérica ya hay gente que hace tesis doctorales sobre esta letra. Dicen que le preguntaron a Sabina que qué quería decir la canción, y él contestó: ¡yo no sé lo que quiere decir, solo sé que dice exactamente lo que yo quería que dijera!

No me preguntes porqué
mas cada vez que la escucho,
le vuelvo a poner un diez
y le doy de nuevo al Rew,
y la he disfrutado mucho,

hay por ahí eminencias
que han descifrado la letra,
son esos doctores en ciencias
que en la tele hacen videncia
bajo el humo de seis petas,
gurús sin ninguna audiencia
cargados de alcohol y de anfetas,

yo no intento descifrarla,
disfruto sin entenderla,
con una cerveza amarga
con el móvil puesto en carga
y sumido en la pereza,

y ya la emoción me embarga,
voy a ponerla en descarga
y a pillarme una cerveza.



Afortunado

Nunca supe hacer dinero,
eso lo hice regular,
si he de serte sincero
desde febrero hasta enero
voy tirando sin ahorrar,

pero soy rico en amigos,
eso siempre lo peté,
y hay quien aún sigue conmigo
y es verdad cuando te digo
que hoy he sumado hasta diez,

y por mucho que lo intente,
voy siempre un poco apurado,
pero tengo mucha suerte,
la vida me ha compensado
con una familia valiente
y diez amigos decentes,
yo soy muy afortunado,

y sigo luchando paciente,
y sigo tirando los dados.