AL FINAL DEL SENDERO (con tres versos cogidos a Manuel Alcántara)

 A la sombra de una barca
 me quiero tumbar un día,
 a repasar muy tranquilo
 cómo me ha ido la vida.
 
 Esta vida tan extraña,
 bella y dura por igual,
 estas sombras y estas luces
 que vienen sin manual.
 
 Quisiera hacerlo a tu lado,
 si a ti eso no te molesta;
 estaré allí frente al mar,
 vente después de la siesta.
 
 Tendré una botella de vino
 fresquito, y un par de copas,
 debajo de aquél espigón,
 escondido entre las rocas.
 
 Allí tumbados los dos,
 repasaremos un poco
 lo bien que lo hemos pasado
 en este mundo tan loco.
 
 Y tú, como Scaramouche,
 traerás el don de la risa,
 y yo miraré a tus ojos,
 despacio, sin mucha prisa.
 
 Repasaremos los años
 que te has pasado a mi vera,
 mi amiga, mi hombro, mi piel,
 mi más grande compañera.
 
 Después volveremos a casa
 los dos por la orilla andando,
 por la mar chica del puerto
 nos estaremos besando.
 
 Y yo estaré ya tranquilo
 de habértelo dicho todo:
 que yo no hubiera podido
 sin tú ahí codo con codo.
 
 Fue para mi un regalo
 caminar este sendero
 con la mejor compañera
 que hubo en el mundo entero.
 

Almas Amigas

      Y alguna vez esta vida;
      pero muy, muy pocas veces,
      a mitad de la partida
      te recompensa con creces.

      Y te cruza un alma amiga,
      que a la tuya se te pega,
      pa' que si quieres la sigas,
      y si no, pues ahí la llevas.

      Y es que hay gente sin casulla
      que sientes que te traspasa,
      y que entra dentro tuya
      como Pedro por su casa.
      Son esas almas, cuya...
      seguridad te rebasa.
      Sólo mirando..., sin bulla,
      sin anestesia y sin gasas.

      Haciendo que todo fluya
      sin cobrarte nunca tasa.

Tres niños en patinete ( die Welt gehört den Kindern)

      (Ayer vi tres niños en tres patinetes
      y pensé que el mundo les pertenecía)


      Tres niños en patinete
      y su mundo por bandera,
      delante todo el tapete,
      el dado y la vida entera

      Tres niños en patinete  
      sin ver más allá de la esquina,
      tres mocosos mozalbetes
      sin perritos ni rutina

      Tres niños en patinete
      rebosando de inocencia,
      sin verse puestos en brete,
      pasando de las apariencias

      Tres niños en patinete
      y un mundo por descubrir,
      y el libro aquél de Petete
      en blanco y por escribir.