Decidí no hacerme viejo para estar siempre a tu lado. Y no irme nunca muy lejos del calor de tu costado. Decidí seguir tu ritmo y parecer siempre joven. Y que me diera lo mismo que la vejez me la roben. Mirarte mientras te ríes y sin que tú lo notares. Pedir que alguien me fíe mientras cerramos los bares. Andar descalzos al alba por la arena de la playa, secar de gotas tu espalda presto con una toalla. Cuidar que duermas tranquila como entonces en la escuela, mientras recargas las pilas mecida en la duermevela. Y el tiempo se fue pasando, y no nos hicimos viejos; mientras ya se van marchando los amigos del colegio. Y al ir ahora recordando, ...parece todo tan lejos. Ya no quedan de los nuestros, nuestro tiempo ya ha pasado. Y temo que un día de estos tú ya no estés a mi lado. Y sabes que yo no miento: me quedaré aún otro rato, hasta que el último aliento nos visite en nuestro cuarto. Porque hace mucho tiempo, cuando fuimos dos niñatos, guareciéndonos del viento , ...tú y yo hicimos un trato.
Categoría: POEMA
A AURELIO SOT ( o el orgullo del Tío Jou )
Cómo puede ser que el tato, en forma, delgado y guapito, le de por posar pa ́ un retrato y parezca un garabato ... de la foto del Monchito, Pos ese es mi taycuá, un figura sin clonar de muy cachondos arranques, a medias él nunca está: o te invita al Chaparral, o en todo St Andrews va y mete el buggy en el bunker, Yo creo que él ase su vida como ese putter de escoba, y desde la misma salida, con su arte y sus paridas, tu cariño va y te roba, Mi Monchito se hace grande, ya le caen cuarenta y ocho; yo vuelvo a descojonarme si me pongo a recordarle: a la derecha el volante, volando en vuelo rasante sin que le echen el guante y con la cara de un pelocho. 17 de julio de 2020
Que…
Que no te digan nunca ¡No se puede!, Que haya quien te deba muchos besos, Que siempre el Haber supere al Debe, Que siempre salgas del amor ileso. Que no pierda el zapato cenicienta, Que tú quieras a aquellos que te estiman, y diles por favor que no te mientan, que aún queda cerveza en la cantina. Que siempre te acompañe una guitarra, Que siempre algún amigo te persiga, Y si elegiste al fin ser la cigarra, Que no te falten nunca las hormigas. Que nadie te critique a tus espaldas, Que estés acompañao en las horas muertas, Y al terminar, el último que salga... Que cierre por favor muy bien la puerta.

