Contra la IA

Hace poco en un bareto 
me impusieron una apuesta,
me tildaron de cateto,
y yo que no paro quieto
accedí de forma honesta,
con mi flow y mi respeto
pero después de la siesta,

decían que el ChatGPT
puede petar ya un poema,
y a los poetas que nos den,
en tiendas de todo a cien,
y quien se pela, se estrena,

y allí me puse en la barra
por si las musas llegaban,
y a mi lado, en plan macarra,
y con los brazos en jarra
C-3PO controlaba,

y al final el puto Chat
me ganó con sutileza,
unos vienen y otros van
y la vida sigue igual
como decía Julio Iglesias,

pero yo fui a disfrutar,
y llegué hasta la final
y me bebí tres cervezas.

El Sketcher urbano, a Arturo Reque

Era un tipo sosegado,
pegado a un cuadernillo,
que el mundo que ha contemplado
siempre lo ha dibujado
desde que era chiquillo,

cuando ya en el Sierra Blanca
con un Rotring en la mano,
pintaba de forma franca
(que nunca dio Salamanca
quod Natura no ha prestado),

hoy lleva un block diminuto
en un zurrón escondido,
y te hace un dibujo impoluto
si le dieras diez minutos
y lo llevara consigo,
y es algo que no discuto
porque yo he sido testigo,

fija bien y pone recta
una libreta partida,
en su cabeza proyecta
lo que pinta con la diestra,

luego el dibujo te muestra
y en él ha plasmado la vida.