La frase del sobre de azúcar

Me fui a una cafetería
donde voy de vez en cuando,
me dijo que qué quería
un tipo que iba y venía
mientras iba comandando,
me anotó lo que pedía
y aún el tipo sonreía
mientras se iba alejando,
hay gente con tonterías
y otros creían que perdían
y ya nacieron ganando,
y mientras el tipo volvía
me dio por ir descifrando
la frase que el sobre traía
y que yo estaba esperando,

y entonces la frase decía:
¡amigo, sigue jugando!


Feliz día del libro

Hoy es el día del libro,
hoy veintitrés de abril,
aún cojo uno y vibro,
y siento que lo desfibro
estos días leo a Fabí,

las notas de aquel chaval
que soltaba su petate,
y se piraba a ensayar,
y se juntaba en un bar
con "La Leshe que mamate",
y se ponía a estudiar,
y luego bailaba ska
y no le quedaba ni un cate,
y luego se iba al mar,
y luego se quiso casar
con quien las alas le bate,
y luego se hizo papá
y aquello ya fue el remate,
todo eso sin olvidar
que puestos a rematar
se hizo patrón de yate,
y voy a ir parando ya
porque esto es un dislate,

volví a los años ochenta,
cuando eras feliz con menos,
mis amigos, mi parienta,
y yo bajando la cuesta
que me llevaba al Bar Trébol.

El Viejo y el Bar

¿Me pone por favor una cerveza?,
enseguida se la pongo, caballero,
¿a qué viene esa cara de tristeza?,
le tengo reservada aquella mesa,
siéntese tranquilo, se lo ruego,
y echando mano de su sutileza,
se sentó junto a aquel viejo el camarero,

pues que llega una época en la vida
en que uno se enfrenta a sus fantasmas,
y por muchas cervezas que te pidas,
extrañas a tus socios de partida,
y hay ratos que ya nada te entusiasma,

así que a ratos pido alguna caña
y me siento frente a frente con el vaso,
y como sé de mis amigos su calaña
sé que en el Valhalla me acompañan
o yo quiero creerlo, por si acaso.