Homenaje a Walt Whitman a través de sus versos

Si eres fiel a ti mismo
en este mundo de locos,
es mejor el altruismo
que caer en el abismo,
resiste mucho, obedece poco,

voy con lo poco que llevo,
voy viviendo gota a gota,
no olvides decir te quiero,
y si me quieres de nuevo,
búscame bajo las suelas de tus botas,


no olvides saludar a un nuevo día,
que son casi 90.000 segundos,
no dejes de creer que la poesía
y las palabras cambian mundos,


a esta edad voy escogiendo los asuntos,
a veces paso ya de aquello y de esto,
como dijiste tú, ya no pregunto:
estábamos juntos...
olvidé el resto,


y gracias por tus versos siempre libres,
que a veces más que verso son refrán,
es raro ver poetas del calibre
que tuviste Oh! Capitán, mi Capitán.





El Vendedor

Te levantas de mañana,
hoy empieza otra jornada,
tengas o no tengas ganas,
pones tu sonrisa ufana
porque no te cuesta nada,

tiras pa la oficina
o a la calle del tirón,
te cambias en la cabina,
eres Clark Kent con gomina,
con tu traje y tu mechón,

lidias con los clientes,
recoges catorce NO,
y tiras para el siguiente
llevando alta la frente
porque es tu profesión,
y aquí el que no calla miente,
pues vender, vendemos tós,

dos llamadas de tu jefe
y un reporte en el coche,
tres clientes que se quejen,
dos que tirado te dejen
y tú sin hacer un reproche,

cuántas llamadas hiciste,
cuántos clientes compraron,
a cuántas empresas viste,
¿el objetivo cumpliste?,
dime porqué anularon,

y así hasta que llega la tarde,
y das al traje una plancha,
y aún hay gente cobarde
que dicen con mucho alarde
que lo nuestro es molestarles,
y que se queda tan ancha.