En Marbella hay tres puertos, uno de ellos deportivo, donde diste el primer muerdo cuando eras inexperto y eras feliz por castigo, (y estos son los trazos rectos del que hoy es arquitecto y entonces ya era mi amigo)
donde reías con tu gente cruzando los callejones, y fuera sábado o viernes siempre salían a verte o el Morito o el Canone, y si querías perderte aún había espigones,
te bajabas con colegas y encontrabas a tu chica, y crecíais por entregas, y jugabais a la abuela, y estas cosas no se explican,
de aquellos años ochenta ya solo queda el futuro, y cuando la peña está hambrienta en "pizza al corte" se sientan, y siempre queda el Arturo,
y yo aún recuerdo un garito que se llamaba La Tasca, donde ella entró un ratito, lo nuestro fue fortuito, y esa noche gané el Rasca.