No es más feliz quien más tiene (a Nieves y Aurelio Sot)

No es más feliz quien más tiene,
eso es una mentira,
feliz es quien coma y quien cene,
y en esta vida de andenes.
compró el billete de Ida,

quien ríe a cada momento,
quien disfruta cada día,
quien tuvo el atrevimiento,
sabiendo que se va el tiempo,
de vivir con alegría,

quien se pide una cerveza,
quien dice a veces ¡Te quiero!,
quien tiene la santa vergüenza
de cuando el partido comienza
no acordarse de la prensa
y acercarse al utillero,

no es feliz quien más tiene,
sino aquel que más disfruta,
aquel que cienes y cienes
te dicen ¿de dónde vienes?,
¡qué tes quiero hijo de puta!

y en el andén de los trenes
siempre tiene alguna ruta.

Quédate con quien te quiera

Quédate con quien te quiera,
... viva y te deje vivir,
quien no se cambie de acera,
con quien subas la escalera
hasta llegar hasta el fin,

quédate con quien te entienda,
con quien disfrute en los charcos,
con quien en una tormenta
baje contigo a cubierta
y nunca abandone el barco,

quédate con quien te quiera
porque eso no es baladí,
y ten la suerte puñetera
que alguien, de alguna manera,
te mire una vez así.

Mi pueblo

Mi pueblo tiene cien calles
o quizás tenga doscientas,
tampoco llego al detalle,
no vaya a ser que yo falle
y en realidad eso no cuenta,

una plaza medieval,
un paseo mitad de albero,
y una disputa formal:
si marbellí por azar
o auténtico marbellero,
(ya ves tú qué más dará
si vives aquí de verdad
y nada más empezar
ya ganabas uno a cero),

una sierra anti-borrascas
una torre en una playa,
carreteras que se atascan,
una caña en cada tasca,
cubito, pala y toalla,

la gente que se saluda...
quillo, ¿ cómo va todo ?,
los de ¡ la cosa está cruda !,
los que a ellos se la suda,
los que callan por los codos,

y dicen que aquí, sin duda,
la vida buscó acomodo.