Ya solo quiero ser poeta
escribir lo que me llega,
sentado con una rebeca
que me líen un buen peta,
de los que fuma un colega,
acostarme más bien tarde,
levantarme cuando quiera,
que me tomen por cobarde
ya no juego a los alardes
ya no defiendo bandera,
escribir a todo el mundo
que me dé algo de su vida,
llenar de comas y puntos
lo que pergeño y barrunto
de gente desconocida,
buscar ese verso escondido
que las musas nos esconden,
... y no caer en el olvido
de la gente que he querido
y que siempre me responde,
si un día el frío te muerde
y tuvieras un buen rato,
tráete 4 Alhambras verdes,
el tiempo que pasa se pierde,
ya están tocando a rebato.
(cuando muera...)
Que vayan los que me quieran,
que pongan de fondo a Sabina,
que aquellos que fuesen o fueran
recarguen bien las neveras,
que llenen las cubiteras
y descorran las cortinas,
que recuerden como era
y si no, se lo imaginan,
que un amigo sirva el vino,
que todo el mundo eche un trago,
que haya flechas del Camino
para indicar los lavabos,
que la gente cuente chistes
y que todo el mundo baile,
y si alguno pillan triste
que no paren hasta echarle,
y mientras alguien me reza
o me oficia el sacristán,
que haya alguien con nobleza
que grite sobre una mesa
¡oh, capitán, mi capitán!
Intento vivir tranquilo,
no tener que hacer las paces,
y caminando por el filo
disfrutar mientras oscilo
sin caerme del alambre,
intento no discutir,
no me compensa un ardite,
yo vine aquí pa´ vivir,
lo que me sobre pa´ ti,
y que la vida me invite,
intento ver el camino
a la vez que lo recorro,
y disfruto con un vino,
a veces de buen racimo
y a veces toca tintorro,
intento ser buena gente
y eso es lo que me llevo,
ser en amigos solvente
y llevando alta la frente
poder decir que no debo.