
No quiero llorar a nadie ni quiero que nadie me llore, no lo tomes por desaire, no quiero comprarte flores, quiero vivir con donaire, tener los ratos mejores, y que en el último baile la vida nos condecore.

No quiero llorar a nadie ni quiero que nadie me llore, no lo tomes por desaire, no quiero comprarte flores, quiero vivir con donaire, tener los ratos mejores, y que en el último baile la vida nos condecore.

Se trata de no morir pronto, de no llegar el primero, que no te tomen por tonto y que te digan te quiero, se trata de echar un rato, de pasear por la orilla, de quitarte los zapatos y de avanzar la casilla, se trata también de brindar, de ver que el tiempo no vuelve, y de si vas a llamar digan ¡hola! y no te cuelguen, se trata de disfrutar, de respirar sin demora, se trata de no pensar, de vivir aquí y ahora, se trata de dar abrazos y si puedes, algún beso, se trata de no ser coñazo y no te tilden de sieso, se trata de usar las cartas sabiendo que esto se acaba, y que te echen en falta y te digan ¿dónde estabas? se trata de hacer en la vida todo aquello que te mole, y al pasar por la Salida digan ¡ole, ole y ole!

No hay nada en la vida más noble que la mirada de un perro, siempre te pagan el doble, son una carta en un sobre que aún en los tiempo más pobres te hacen de testaferro, nunca podrás igualarlos, da igual cuantas veces lo intentes, solo toca acariciarlos, darle tu tiempo y cuidarlos y que a tu lado se sienten, y cuando te llegue tu hora, que espero sea dentro de mucho, tengas una mecedora, un reloj que dé las horas y a tu lado quede un chucho.