A Madrid, el gigante dormido

Abejas que vienen y van
dentro de una colmena,
cada una con su plan,
cada una en su zaguán
cada cual con su faena,

cuatro millones de abejas
pululando por sus calles,
mientras la vida refleja
la prisa sobre las tejas
si no te pierdes detalle,

Madrid es gigante dormido,
que mejor si no despierta,
a gusto con sus ronquidos
después de comer cocido
con la boca medio abierta,

para todo hay que esperar,
y lo hacen sin pereza,
para comer, para andar,
para abrir, para cerrar,
para pedirte en un bar
un vermú o una cerveza,

el mejor mercao de España,
tres vuelcos en Cuchilleros,
... La Latina, Malasaña,
un estanque sin barquero,
y en una zona aledaña
un museo al que venero,
donde en vez de musarañas
hay cuadros pintados con maña
que tienes que ver con babero,

y en medio de todo el bullicio,
del estrés y del gentío,
tres violinistas con vicio,
tocando con arte y oficio
sus notas en el vacío,

y yo, que aún soy novicio,
y me desplazo perdío,
me apoyo en un edificio
y buscando un buen resquicio
escucho perdiendo el sentío.











A Küppers, de nuevo (ole, ole y ole)

Solo quiero que me deje,
que se olvide de mí un rato,
que cuando el tiempo despeje
y la penumbra se aleje
nos tomaremos dos chatos,

... pero no me deja solo
y a menudo me pregunta,
a ver dónde yo me enrolo,
(es más fatiga que el Cholo
cuando el contrario despunta)

... no sé porqué motivo
un día me apadrinó,
es un padre putativo
y yo su hijo adoptivo,
y nunca le digo que no,

y como sé que anda solo,
entre despegues y andenes,
hoy me salté el protocolo
y aunque me acusen de dolo
ya sabes que aquí me tienes,

y en esta vida tan p...
Víctor pasa de los genes,
y el tipo es que disfruta
la cerveza mientras viene.



Al Polideportivo Paco Cantos de Marbella

Colgando de una cornisa,
... una última atalaya,
un sitio donde ir sin prisa,
un lugar con buena brisa
y se otea el mar y la playa,
y donde un Gil en camisa
quiso construir morralla
y una Marbella insumisa
salió a la calle precisa
y ahí no tiró la toalla,
e hizo los planes trizas 
de aquel proyecto canalla,

el mar siempre liso y plano,
el sol que brilla y destella,
Gibraltar a contramano,
creo que no hay sobre plano
mejor vista de Marbella,

... y si giras la mirada
tienes toda la montaña,
la Concha y la Cruz pegadas
compraron asiento en Grada
pa´ ver cómo el sol se baña,

una pista de frontón,
un rocódromo en la esquina,
cien niños armando follón
pues solo hay un balón
y hoy acudió la afición
de toda la zona andina,

y en una esquina del bar,
un sabio detrás del humo,
un tipo con quién charlar
... y regala sin cobrar
relatos siempre oportunos,

... un paraíso peculiar
para el siglo veintiuno.