A Bubi y Benja

(Por una ilusión sin miedos,
por una euforia sin juicio,
y porque elegimos de credo 
a un arroyo vitalicio…)


Ella va y te dice ¡hooooliiiis! 
(con un montón de vocales), 
y lleva las cuentas a boli 
de un negocio de cristales, 

Él como un Richard Gere 
en Oficial y Caballero, 
hizo al final los deberes,
y ahora en los mismos talleres 
trabaja de cristalero, 

Van ya para diecisiete 
de aquella noche tan vieja 
en que en medio de cohetes 
la vida os dio dos billetes 
y elegisteis ser pareja, 

Conoceros fue un detalle,
compartiros un honor,
que este grupo nunca falle,
que no falle, por favor,

Que nunca os vayáis muy lejos, 
que no os sorprendan los males, 
que sigáis siendo pendejos 
rodeaos de carcamales, 
que en nuestro Arroyito añejo 
nunca se cuelgue un “For Sale”, 
y cuando seamos ya viejos 
que nos cambiéis los pañales. 

A los Urban Sketchers de Marbella

Si tal como esto pinta
nos cargamos el planeta,
seremos ya raza extinta
idos a hacer puñetas,
una saga variopinta
que Dios de nuevo precinta
y deja en una estafeta,

y si una raza distinta
una nueva nave fleta,
tendrá una noción sucinta
de esta peña de puretas
por los trazos que con tinta
unos tipos de mi quinta
dejaron en unas viñetas,

y un poema que despinta
con los versos de un poeta.

A veces

A veces nunca existen dos caminos,
a veces no es tan fácil elegir,
a veces busco al genio de Aladino
por si tiene tres deseos para mí,

a veces soy el último en la fiesta,
hay veces que me pierdo a cosa hecha,
a veces creo marcar el gol de Iniesta,
y dejo a toda España satisfecha,

a veces el que pierde no es el malo,
hay veces que el bueno no cabalga,
hay veces que la vida es un regalo
aunque el puto comodín nunca te salga,

a veces el que ladra nunca muerde,
a veces el que corre nunca vuela,
a veces el que gana también pierde,
a veces la amistad deja secuelas,

a veces miro el tiempo y no se mueve,
a veces llega pronto Cenicienta,
a veces sale el sol y luego llueve,
hay veces que hace falta una tormenta,

a veces te echo en falta sin saberlo,
a veces tengo ganas de llamarte,
hay veces que poder puedo poderlo,
hay días que mataría por mirarte,

a veces busco un verso y no lo encuentro,
a veces sale luego sin buscarlo,
a veces no hay The End al fin del cuento,
a veces hay de nuevo que empezarlo,

a veces uno queda sin trabajo,
a veces tienes miedo a dar un paso,
hay veces que no existen los atajos,
a veces ya no queda agua en el vaso,

a veces pones tierra de por medio,
te despides de tu hijo y tu mujer,
hay veces que no queda más remedio,
y a veces debes irte pa´ volver.