Mi Abuelo

Mi abuelo se abría un quinto
que es un botellín pequeño,
no lo recuerdo con tinto,
aquello eran tiempos distintos,
todo era esfuerzo y empeño,

yo lo recuerdo bebiendo
como si hoy fuera ayer,
la espuma que iba cayendo
e iba el bigote tiñendo,
... y su cara de placer,

Nunca unos pocas pesetas
produjeron tal agrado,
él nunca tuvo careta
y con su sueldo de asceta
era su lujo más caro,

Y hoy que hay tanto derroche
a veces recuerdo a mi abuelo,
trabajando a troche y moche,
con su eterno y viejo coche,
y ese quinto, que era el broche,
y es un rato que congelo.




Tocando Fondo (con Arturo Reque)

Cuentan que hay una novela
que un día escribiera Gabo,
en que una aldea entera
iba creciendo de veras
sin leyes venidas de fuera,
e iban viviendo, al cabo,

Y pienso que últimamente
una pandemia constante
no para de abrirme frentes
y ha venido a castigarme,

Si no es la luz, es el gas,
si no es el gas, es la guerra,
y cuando voy a repostar
porque está en reserva ya,
parece que el coche pierda,
y lo que gastaba en llenar,
ahora no llena una mierda,

Y hoy me acordé del gran Gabo
y de su aldea de Macondo;
... a veces pienso, y acabo,
si es que hay toro hasta el rabo
o habremos tocado fondo.

En pelota picada

Yo caminaba en la playa
con la pichilla colgando,
mi madre en una toalla,
con esa Nivea canalla,
embadurnado de blanco,

Y miraba a los mayores
cuando el calor te sofoca,
con mi gorra de colores,
que yendo en paños menores
... era mi única ropa,

Y hoy paseando por la orilla
iba un niño de esa guisa,
con su gorra y su pichilla,
los padres en una sombrilla,
sin ocultar su sonrisa,
en esa edad en que frisas
el mundo aupado en puntillas,
no había problemas ni prisas,
si había algún problemilla
se borraba como tiza,
... y la vida era sencilla,
si mi memoria es precisa.