No busques más que no hay (Homenaje a Silvio)

No discutas, no te enfades,
no te compliques la vida,
no hagas caso a nimiedades,
no vuelvas a la Salida.

No descuides al amigo,
no rechaces una copa,
no te ofusques con molinos,
no nades y guardes la ropa,

No te guardes los te quiero,
no bebas sin compañía,
no te pongan un gotero,
no desperdicies un día,

No olvides que sigues vivo,
no te pierdas un tangai,
no descuides al amigo,
no lo hagas, por si os vais,
no olvides lo que te digo,
no dejes de ser testigo,
y si el mundo está contigo,
ya eres feliz por castigo,
¡no busques más que no hay!


Lo que mi hija nos dijo

Lo que mi hija nos dijo
no tiene ningún desperdicio,
no tiene pre ni sufijo,
sencillo como un botijo,
y es un dogma vitalicio,

Un día se nos acercó
y dijo que comulgaba,
con lo que mi mujer y yo
desde que el sol es sol
hicimos siempre con ganas,

Me dijo: ¡papá, simplemente
quiero mirar a los ojos
y veros siempre despiertos!

y ser feliz con mi gente...,
de pisos no tengo antojo,
solo quiero un techo cierto,

ahorrar algo decente,
y el resto, hasta los despojos,
como os vi hacer a vosotros,
en viajes y en conciertos.




A un mantel

Cuadros que se encuentran alternados
en perfecta conjunción de ocre y blanco,
recuerdo de las veces que he brindado,
de la música que hemos escuchado,
ratitos de la vida en cuatro flancos.

Pedazo de tela almidonada,
donde hemos apoyado tantos vinos,
la vida que se marcha en casi nada,
y risas al final de una jornada
de amigos a los que elegí con tino.

Parece solo un trozo de algodón,
pero si un día consigues escurrirlo,
verás la vida en un fotomatón,
yo tengo en la esquinita mi jirón,
llámame si quieres compartirlo.