Al Costa del Voley (o el placer de enseñar)

Cuando empiezan en el club,
son jóvenes e inexpertos
con la magia aún en los dedos,

Moldeamos su actitud,
y lo que siempre fue cierto
termina saliendo, sin miedo,

Y esa es nuestra virtud,
que se acuerden del maestro,
y observar con gratitud,
ya sean líbero u opuesto,
un colocador dispuesto
o un central en la altitud,

... que al final la juventud
fue grabando nuestros gestos.

der Betis

Tengo un amigo jovial
con un ufano semblante;
es del clan de los Leal,
un linaje medieval
de gente de buen talante,
que de la Gran Plaza va
a la Senda de los Elefantes.

Nunca lo he visto enfadado
ni aunque le rompan la ropa,
con la iglesia hemos topado,
yo no sé lo que le han dado
para ir siempre viento en popa.

Lo cogí con tres cervezas
y le hice esta pregunta:
¿de qué coño es tu corteza?
¿porqué la jodida tristeza
hacia ti nunca te apunta?

Y me hizo esta reflexión:
hay gente con depresión
porque si no ven confeti
la vida les es una mierda.

Yo aprendí de mi afición
... y dentro del corazón
yo siempre llevo a mi Betis,
¡viva er Betis manque pierda!



Si la vida te va bien

Si la vida te va bien,
tú cógete dos limones,
y depende de con quién
hazte gintonics o rones;
pero no del todo a cien,
disfruta esas ocasiones.

Y si un día te va mal
y no ves ya la salida,
tendrás que coger la sal
y prepararte un tequila,

... y disponerte a jugar
de nuevo esta dura partida, 
así ha sido siempre y será
desde que la vida es vida.
Triunfar es saber ganar
aún con las cartas jodidas.