Era guapa por castigo y nunca le hice un poema, pero era como digo, una mujer con estilo, con carisma, sumo y sigo, era un eterno dilema. Con una cara de lista y un humor envidiable, una eterna optimista, una mujer entrañable. De aquel tipo que un taxista las recogía con Clark Gable.
Categoría: POEMA
A mi perro Tico, wherever (para Eva González Martín)

Venía presto a saludarme cada vez que me veía, era un perro de gendarmes que vino para enseñarme lo altruista que es un guía. Tenía una mirada profunda sobre unos ojos acuosos, hoy los recuerdos me inundan, y de esa historia fecunda siempre me quedan los posos. Dicen que un año de un perro equivale a siete nuestros, a ese dicho yo me aferro, y afirmo sin ningún yerro que mi Tico era un maestro. Quisiera darle un abrazo pero tendrá que esperar, dicen que en su regazo, en el cielo el gran jefazo lo llamó pa´ trabajar, aunque yo siempre un retazo guardo entre el costillar. Hoy sería su cumpleaños y yo le recuerdo despierta, y sé que al guardar al rebaño donde ya no hay más peldaños, mira a mi cuarto huraño allí con San Pedro en la puerta. Y por si voy a darle un baño siempre la deja entreabierta.
El Arroyito
Cuentan que en una dehesa por tierras de Montellano, hay siempre puesta una mesa y el humo de unas pavesas por si llegaras temprano. Se han juntado en comuna varias parejas de antaño, y como los tíos de la tuna o los de Fuenteovejuna no se pelean hace años. Hay gallinas y animales, y un terreno que ellos siembran, el sol pega allí a raudales, y dicen que todos los males por la puerta nunca entran. Los dejamos disfrutando barajando bien las cartas, alguno estará cocinando, otro música pinchando..., ¡que suerte Dios les reparta! Y tú vete ya arreglando... por si hay sitio y encarta. P.D.: Dicen que Dios desde el cielo los mira desde una cornisa, y cuentan que siente celos, y si arriba no hay currelo, ... a ratos los supervisa.

