Tontolescencia Programada (a los mensajes tóxicos del Whatsapp)

Cuentan que los aparatos 
saben ya su último día,
y que en puro anonimato 
un chino trabaja to'l rato 
pa' que al fin den avería.

Pues lo mismo siento yo 
jugando el segundo tiempo, 
viendo ya como al reloj
le queda más fuera que dentro.


Me gusta la gente que aporta
y los que ríen a menudo.
Los tontos no, no me importan, 
detesto la ley del embudo,
y en esta vida tan corta
lo cierto es que me conforta 
prescindir de los boludos: 
Esos que nada me aportan 
y rallan mi disco duro.


Encima son necios y sandos, 
pues vienen buscando pelea, 
... y aunque entran acosando 
se esconden y te bloquean,
y aunque se van ocultando 
... de lejos se ve su ralea.

El Puerto (un consejo que un día le di a Sofía)

A veces somos un puerto
del que salen y entran barcos. 
A veces todo es perfecto,
y sólo te falta un buen marco.

Y con el paso del tiempo 
algunos barcos se van. 
Pues si voluble es el viento, 
las personas somos más.

Pero lo más importante,
lo que es seguro y cierto,
es que nuevos navegantes 
reemplazarán a los viejos, 
pues todo buen tripulante 
valora siempre un buen puerto. 

Tú sólo mira adelante
y hazle caso a un experto.

Buen Fin de Semana

Puesto a elegir un camino 
si hay que seguir la partida 
ya que pa ́eso vinimos... 
propongo tentar al destino, 
propongo vivir esta vida 
y como el genio de Aladino 
disfrutar cada salida.

Parto sólo con lo puesto
lo justo pal ́fin de semana 
Si algo he aprendido de esto 
es que se pierde y se gana. 
Si hay algo que yo detesto 
es al que no le echa ganas: 
Si una puerta cierra, presto, 
seguro se abre una ventana.
Cuando hayas leído esto, 
aunque no te queden ganas,
y pienses que son días funestos
y uno es igual al resto, 
cambia enseguida el gesto: 

¡QUE TENGAS 
BUEN FIN DE SEMANA!