Hoy no tuve un accidente, no visité un hospital, tuve el calor de mi gente, y tomé un vino decente en mi copa de cristal. Los míos sé que andan bien, no padecen grandes males, yo creo que de uno al diez: "las que ... por las que salen". No fui al tanatorio esta vez, no hay guerra aún en mi calle, comí dos veces o tres, y con el mundo al revés, la verdad, es un detalle. No me abrieron una vía, hoy no vi al anestesista, creo que fue un buen día: Con todas las agonías que se cruzan por la arista, yo doy gracias porque había siempre abajo un trapecista.
Categoría: POEMA
El túnel de lavado (a los resilientes)

La vida es como un túnel de lavado, hay un antes y un después de echar la ficha, te crees que tienes todo controlado, que mañana será igual que pasado hasta que sufres algún día una desdicha. Te agitan y te echan el jabón, empiezan a girarte los felpudos, un cáncer, un ataque al corazón, un despido, una separación, o algo con los niños, que es peor, y te sientes impotente y aún desnudo. Y después de aquél secado en que al final alumbra el sol después de la tormenta, La vida te ha enseñado que da igual y que no es más feliz quien aparenta, Que hay que dejar de lado lo banal (las cosas que de amor están exentas)
Estuve en el Fin del Mundo (A Finisterre)

Estuve en el Fin del Mundo, donde se acaba la Tierra, donde hay un abismo profundo y el agua se pliega y se cierra. Había unas botas quemadas, una cruz y un faro antiguo, la tarde te pasa en nada, no te abarca la mirada, allí tu tiempo es exiguo. Estuve en el Fin del Mundo, que es un sitio medio zen, y había al fondo una placa, Con un aforismo rotundo: ¡La cosa pinta muy bien; pero si puedes, te escapas!

