Lo vi anoche a última hora, llevaba el rostro azorado, y oteaba sin demora una esquina acogedora donde instalar su tinglado. No tendría más de cuarenta, por casa tenía una mochila, en una noche cruenta con previsión de tormenta y una rasca que te rilas. Y a las tres de la mañana de pronto empezó a diluviar; me imaginé su desgana sin deseo ya de jarana ... yéndose a refugiar. Espero encontrara a Noé y lo acogiera en su arca, y le diera de comer, una brocha o un pincel pa´ pintar juntos la barca, y estando ocupado con él esquivar mejor la parca.
Categoría: POEMA
Sin libro de instrucciones
No había libro de instrucciones en el Pack de Bienvenida, no te dicen los botones por si hay complicaciones en esto que llaman la vida. Así que prueba y error, hasta encontrar la manera de ser un poco mejor, de no cometer error, y de seguir vivo ahí fuera. Reír, vivir y llorar, no dejar nada pa´ luego, dar, recibir y soñar, querer, disfrutar, perdonar, mover las ascuas del fuego. Que un día de ti se acuerden, que quieran estar a tu lado, lo que no dices, se pierde, el que ladra, nunca muerde, lo sé porque me han ladrado. Y en estos tiempos modernos en que todo está inventado, llevo siempre en mi cuaderno como un disco duro externo lo que el tiempo me ha enseñado: que malo es ir al infierno pero peor es no haber dado, y que uno siempre es eterno mientras uno es recordado.
Yo siempre fui un don Quijote

Yo siempre fui un don Quijote, medio cuerdo, medio loco, con pinta de carajote que lo de templar el capote fue aprendiendo poco a poco. Amigo de causas perdidas, subido a mi Rocinante, con mi celada partida, luché desde la salida como un Caballero Andante. Tuve una infancia dura, era callado y enjuto, aunque nunca faltó el rancho, Pero es cierto, si me apuras, que siempre tuve y disfruto la compañía de un buen Sancho. Me gusta vivir sin premuras, ... y disfrutar el minuto por si tocan zafarrancho.

