La pelota y el PC (a los workaholic)

Hoy, al acabar la jornada,
limpié de mails la bandeja,
hice una criba en Entrada
y al levantar la mirada
vi aquella pelota vieja.

Debe de haberse caído
hoy de la estantería, 
ha salido del olvido
pa´  recordarme que el nido
de pronto se nos vacía.

La miro y veo a mi hijo
cuando me decía ¿bajamos?
... y yo repetía fijo:
¡termino una cosa y jugamos!

Pero yo nunca bajé
y hace poco se marchó,
se hizo mayor y se fue,
dejó su pelota y cerró.

Y yo hoy daría media vida
por coger esa pelota
y antes que me lo pida,
con apariencia fingida,
atarme a su vera las botas,
y lamerme las heridas
a ver si él no lo nota.

(La ocasión está perdida,
las opciones son remotas)










La violinista

Ella rasgaba las cuerdas 
del arco de su violín,
tenía la espalda hecha mierda,
doce euros en la cuenta
y nueve en el calcetín.

Juntaba el violín a su cuello
y le entregaba su alma,
y hasta el último resuello
aquello era todo un destello
de algo perfecto y en calma.

La gente pasaba a su vera,
se giraban y seguían,
algunos echaban monedas,
otros cruzaban de acera;
... pero ella no los veía.

Solo escuchaba las notas
y seguía su partitura,
con sus medias medio rotas,
sin poder pagar las cuotas,
... lejos, sola e insegura.

Y en eso abre los ojos
y ve que no es una falacia,
que una niña, con sonrojo,
la saca de sus despojos
cuando le susurra: ¡Gracias!







Por qué nos hacemos viejos

Por qué nos hacemos grandes,
por qué nos volvemos serios,
por qué la estulticia se expande
sigue siendo aún un misterio.

Por qué ya no nos reímos,
por qué la vejez no te avisa,
por qué los niños que fuimos
se marcharon tan deprisa,
por qué lo mejor que vivimos
lo hicimos siempre sin VISA.

Qué hay que hacer si en el felpudo
alguien dice "truco o trato",
por qué se ha perdido el saludo
si no hay nada más barato.

Por qué cuando voy creciendo,
voy perdiendo y creo que gano,
lo más valioso es el tiempo,
yo cojo el circo y lo vendo
y a jugar con los enanos.

Por qué nos hacemos viejos,
y ahora que entiendo la vida,
no me tornas los reflejos
... y me envías a la Salida.