El inframundo, (homenaje a los que no tienen).

Él pedía con una mano
y la ponía como un cuenco,
con un pudor sobrehumano,
y en la puerta, ya temprano,
pedía que un samaritano
le echara dinero suelto,
y sonreía siempre ufano,
por no morirse de muerto,

Llegaba al albergue tarde
... y llenaba su tazón
con un caldo que no arde,
sin un ángel que le guarde,
y buscaba alguna parte
donde poner su colchón,

Qué duro no tener suerte
... y no tener siete vidas,
y saber que hasta la muerte
solo le queda ser fuerte
y saber que no hay salida,
que el dolor no va a dolerte,
y no hay tierra prometida,

Y hoy lloró al despertar
cuando limpiaba su lata,
y se puso a recordar
cuando solo era un chaval
y saludaba a Gaspar
al pasar la cabalgata,

Y pide volver a empezar
... y le dejen anotar
al margen su fe de erratas.

Mi Saldo (con permiso de Fito)

Me dieron un saldo al nacer 
de besos, risas y amigos,
un no hay tiempo que perder,
un prohibido envejecer
y un nudo atado al ombligo.

Un tablero pa jugar,
un dado y un par de fichas
un vivir, reír y amar,
un cierra si puedes el bar
y un evita las desdichas,

Un disfruta de tus hijos,
un cuida de tu pareja,
un de cerca no veo un pijo,
un pienso, barrunto y colijo
que tengo la vista ya vieja,

Y un vinimos a este mundo
pa tener ratitos buenos,
y no perder ni un segundo;
... y de ratitos fecundos
llevo mi hatillo bien lleno.

Carpe Diem

El día que tú ya no estés
no voy a echarte de menos.
No por falta de interés,
no por pasota, ¡ya ves!,
más al contrario, al revés,
por los ratos que ya fueron,
porque yo hice con Usted
lo que tocaba de hacer...
y hasta la misma vejez
nos juntamos cada vez
que quisimos ratos buenos.

Por eso cuando no estés
no voy a coger un pañuelo,
le daré tan solo al "Rew",
pondré el volumen al 10
recordando ratos nuestros:
no ratos de todo a cien,
sino pasándolo bien,
... y en eso fuimos expertos.