Cincuentones

He parado a echar un pito,
estoy un poco cansado,
y voy a parar un ratito
mientras descanso y medito
si ando o si sigo sentado,

no tengo ya mucha prisa,
ya juego el segundo tiempo,
los sesenta ya me frisan
voy a partirme la camisa
y a disfrutar el momento,

Sancho ha ido a por más vino,
Rocinante ya se mea,
pero estoy en el camino,
he vencido a los molinos
y he besado a Dulcinea,

y este torpedo divino,
¡quillo, no veas cómo humea!



A aquel Hotel Don Pablo en Pechón

A final de los noventa
descubrimos este hotel,
yo sigo con mi parienta,
pero ya no lo regenta
el que reía en el dintel,

tenía un tupido mostacho
y una burra en una esquina,
la cara aún de un muchacho,
Pablo fue nuestro amigacho,
la burra era Catalina,

hace años volví a verlo
con la carta que envió,
pero se fue de estraperlo,
sin comerlo ni beberlo,
dicen que el charco cruzó,

y este dibujo de Arturo
me ha recordado a aquel Pablo,
que en aquel invierno duro
fue un gran anfitrión, lo juro
... y sé bien de lo que hablo.

Quijote le dice a Sancho…

Quijote le dice a Sancho
¿te vienes conmigo unos días?,
cógete un poco de rancho,
ropa así de zafarrancho
y un gorro de travesía,

Sancho le dice a Quijote
¡ seremos hormiga y cigarra !,
y cuando las olas no azoten
saldremos del camarote
y tú cogerás la guitarra,
yo diez gambas con bigotes
y dos cervezas en jarra,

voy a disfrutar a tope
hasta que un día sea chatarra.