El Torero (reflejo de España)

Ya se ciñó la talega,
ya se ha apretado los machos,
y ya dejó a los colegas
pues no puede estar borracho,

Ya se va volviendo viejo,
o es al menos lo que hablan,
mas si pierde algún reflejo,
lo compensa con las tablas,

Y cuando hoy baje al coso
y se enfrente con el toro,
que no le caben un foso
y que toree con decoro,

Recordando sus hazañas,
sus corridas y sus fiestas,
hoy, como media España,
se habrá pegado su siesta,

Y cuando va a despertar,
atontado y dolorido,
hoy ha vuelto a comprobar
que se ha quedado dormido,

Como ya no le da tiempo,
solo recoge el tabaco,
reza dos padrenuestros
y se va a por el morlaco,

Coge el capote y la espada
y se atusa la montera,
baja en pelota picada...
¡y que sea lo que Dios quiera!

Soneto al Patriarca (o que esperen arriba)

Hoy han visto cuatro López en Madrid
siguiendo al quinto López, El Patriarca,
que hace años le espetó aquel tirirí
a un torpe mensajero de la parca.

Pero no este un asunto baladí...
después de esas jornadas tan amargas,
pues igual que aquel Hidalgo que leí,
ahora son sus hijos fuerte adarga.


Cuentan que cuando Cupido se peina,
él custodia sus alas en un frasco
y vuelve así a su forma primigenia,

Hoy andando, y salvando los atascos,
llegarán dónde Antonio López Reina
miró un buen día a Josefa Díaz Velasco.

La Susi y el Lolo

El tiene ya canas blancas
de la frente a la perilla,
ella trabaja en la banca
desde que era chiquilla.
El estudió la palanca,
currando en la Bodeguilla,
luego, a trancas y barrancas,
la presentó a la pandilla.

A él un día en el trabajo
le dijeron: ¡Eh, che pibe!
O te remangas los bajos
y te vas para el Caribe,
o el trabajo al carajo
y tu futuro al aljibe.

Ella le dijo: ¡Presiento
que es el principio del fin!
El dijo:¡Nuestros cimientos
los pegué con tesafilm!
Hoy viven los dos contentos
y guardan su emolumento
dentro de un calcetín.

Ella llega hasta las güitos
de presiones comerciales,
él abre un vino fresquito
y le dice ¡No te enfades!
¿Has visto ese toquecito
que tiene a notas florales?
Y ahora tengo un corderito
con esencia de cabrales
que dentro de un momentito
se te han olvidado los males.


Y un día, cuando sean viejos,
él de pie, en su Bodeguilla,
con dos zuecos muy parejos
le volverá a echar los tejos 
como cuando era chiquilla.