
Si quieres darte un festín
y ver lo que Italia evoca,
hay un sitio de postín
donde el mundo se convoca,
ve antes que llegue el fin,
y escapando del trajín
verás que no te equivocas,
el sueño de Paco Martín
y que hoy se llama In Bocca.
Poemas para empresas y negocios

Si quieres darte un festín
y ver lo que Italia evoca,
hay un sitio de postín
donde el mundo se convoca,
ve antes que llegue el fin,
y escapando del trajín
verás que no te equivocas,
el sueño de Paco Martín
y que hoy se llama In Bocca.

Cisqui tiene ojos curiosos
de esos que te escanean,
de esos que leen los posos
e interpretan las mareas,
el guardián del calabozo
curtido en diez mil raleas,
catorce mesas afuera
en una cuesta empinada,
y dentro de la nevera
tiene Jose pal que quiera
Estrella y Victoria heladas,
allá donde los Corrales,
el callejón de los Altos,
donde las gentes normales
salen de sus portales,
cuando no quema el asfalto,
no tiene neón en la entrada
ni una estrella Michelín,
pero es calle animada,
donde nunca pasa nada
y donde nada tiene fin,
si hay mesa no ocupada
ve pidiendo un botellín.

Encima de una rotonda,
hay un local con estilo,
roscos de forma redonda
colocados sobre blondas
decorados cual vinilo,
camareras eficientes
que pululan serviciales,
y dicen que andan al frente
dos hermanos de gerentes
cada uno en sus rituales,
cien libros de tapa dura,
un teclado en una esquina,
donde hay una partitura
aguantando la postura
por si un día viene Sabina,
y antes de su sepultura,
tabaco de picadura
y un vasito de tequila,
yo no sé si es bar moderno
o es cafetería coqueta,
pero en tardes de un invierno
yo llevaría mi cuaderno
si es que yo fuera poeta,
hay sitios que son un muermo
... y en otros lados lo petan.