En una plaza cuadrada
bajando la del Delfín,
hay una barra animada,
hay música variada,
y una Estrella bien tirada
que baja de un serpentín,
un tabernero gruñón,
un "indio" de pelo tiznao,
y al fondo, en un rincón,
te ha petao un tortillón
y un tartar de salchichón
mientras suena Manu Chao,
nunca quiere que entres,
y no quiere que te vayas,
y cada vez va más gente,
hasta este garito decente
que va del centro a la playa,
y después de malas rachas,
me alegro mucho por él,
un tipo que nunca se agacha
como ese Atleti sin tacha,
Yagües Chinchilla, Daniel.