A Lamine Yamal, feliz como un niño.

No voy a hablar de tu niñez, 
ni tu infancia ni abolengo,
pero sé que llevas tres
juntando la que no ves
y las otras dos que tengo,

y me apuesto lo que quieras
a que no es el gol que hiciste,
es recoger la montera
de los sueños y quimeras
del país donde naciste,

es que ahora por tu calle
todos hablan del chaval,
que tuvo el puto detalle
de hacer que esta España estalle
y vivir otra final,

y quien quiera que se ralle,
!Sé feliz, Lamine Yamal!

A Umekichi en Osaka, Gracias.

ありがとう

Tengo alguien en Japón
a quien gustan mis poemas,
alguien que en un rincón,
allí donde nace el Sol,
creerá que valgo la pena,

no sé si es hombre o mujer,
si es una chica o un chico,
pero quiero agradecer
que se dedique a leer
los versos que yo publico,

no sé si entiende mi idioma
o llegó a mí por las fotos,
pero entre puntos y comas
hay una persona nipona,
que lee entre flores de loto.


A Michael J. Fox, el niño eterno (con toda mi admiración)

Te regalaron la cara
para ser un niño eterno,
y una enfermedad rara
que es como una de esas taras
que a veces traen los cuadernos,
y yo me volvería majara
si un día me la explicaras
si al final podemos vernos,

yo no sé cómo es tu vida,
una mierda, me figuro,
con 3 de las fichas comidas,
la otra recién salida
y el camino pinta duro,
mas la gente no te olvida,
tú de eso estate seguro,
aunque esta vida jodida
no te traiga del futuro,

me figuro que en tus sueños
cierras los ojos de noche,
tu guitarra de diseño,
tus deseos de pequeño
... y te montas en tu coche,

con el alma dolorida
y sin un puto reproche.