A Diego Lobo Racero, IN MEMORIAM (o la acústica del cielo)

Creo que viviste la vida
como aquél suelo de mármol,
en que a falta de partidas
imaginabas la salida,
el bunker, el agua, el árbol,
y a falta de hierba tupida,
... siguen allí adheridas
las muescas de golpearlo,

y allí al lado de ese suelo
tus libros y tus vinilos,
tus sueños y tus desvelos,
aquellos discos de chelo
que tú cogías por el filo,
tu eterno cariño de abuelo,
tus lecturas y sigilos,
¿qué hacemos con los chicuelos
que no se creen que te has ido?
¿qué prisa tenía el cielo
de alguien tan instruido?

y dicen que donde las nubes
han programado conciertos,
y los ángeles en Uber
como en el Starlite suben
y se quedan boquiabiertos,
porque el sonido que fluye
todo el cielo lo atribuye
a un ingeniero experto.







Luce con clase un sombrero ( a don Pancho Varona )

Luce con clase un sombrero,
da gracias al escenario,
cuando cualquier sabinero
le debe mil ratos sinceros
a este su eterno gregario,

... yo quisiera ser la púa 
que va desgarrando sus notas,
el suelo sobre el que actúa,
las notas que se adecúan
al Rock and Roll de los Idiotas,
y el verso que se tatúa
el que escribe chirigotas,

luce con clase un sombrero,
da gracias al escenario,
y yo solo sueño y quiero
que en este descanso postrero
Sabina suelte el rosario,
que llame a este caballero
y le proponga un bolero

se junten mozo y torero,
y se acabe este quinario.


A José Luis Martínez Hens (Cicerón en Glasgow)

Por las calles de Buchanan
y en tierras de Caledonia,
... con una sonrisa ufana
nos dio una excursión urbana,
que quedará en la memoria,
(y a veces se inventa la trama
si no recuerda la historia),

Este bético exiliado,
este cónsul honorario,
es Cicerón animado
de Glasgow enamorado
y luce fondo de armario,
y por lo que me han contado
al Clima no fue convocado
aún ni sin gasto al erario,

Te sube, te baja, te lleva
por aquellos vericuetos,
te vuelve a subir y te eleva
ya salga el sol o ya llueva
es raro que pare quieto,
y al Cónsul no pone pegas,
cumple con clase su leva
este hacedor de sonetos,

Sigue al Betis donde vaya,
con su juego queda absorto,
y creo que si gana no paga
y el condumio le regalan,
por lo menos en Oporto,

Una hija adolescente
a la que cuida sus manos,
y un buen viaje pendiente
para comer pasta al dente
cuando diga el cirujano,

Yo no sé si es honorario
pero sé que es honorable,
y yo hoy dejo en el diario
la vida de este emisario
que gasta un trato loable.