A Antonio Palma (un luchador)

Del uno al treinta del mes
siempre apagando fuegos,
dejando lo malo pa luego
y lo peor pa después,

A la espalda, mil problemas
cargando como mochila,
los pone todos en fila...
y los enfrenta por temas,

Hay que ser un luchador,
con mucha dosis de calma,
hay que ser un escritor
con música, duende y alma,
hay que ser todo un Señor,
como lo es Antonio Palma,

Dicen que te hace más fuerte
aquello que no te mata,
que cambie un poco la suerte
y que pronto haya fumata.

A Hugo, 18º (en el centro de todo)

Anduve a ratos preocupado
por si no te dejo un duro,
ahora ya me he relajado,
del futuro he regresado
y vas a triunfar seguro,

vas a ser un buen maestro,
vas a ser un buen amigo,
en parejas no me meto,
si no quieres darnos nietos
tendrás todo mi respeto
porque no es ningún secreto
que este mundo está repleto
de quien quiere estar contigo,

no pierdas esa sonrisa,
no pierdas a Narro e Inés,
a Lenny que va sin prisa,
a esa Caro que te avisa
a ese Leo que al lado pisa
y a otros que son tu brisa
pero aquí no caben 100,

que por lo que a mí se debe,
por tu hermana y por tu madre,
te pondero cero nueve
y a este viejo le conmueves
aunque a veces no te hable.

A Ana, feliz cumple

La conocí siendo cría,
ella iba pa dieciocho,
yo dieciséis tenia...
y si digo tonterías
que crezca la nariz mía
como le pasó a Pinocho,

sencilla, educada, noble
amiga de sus amigas,
siempre te paga el doble
aunque tú no se lo pidas,

sobresaliente en mujer,
no le puedo dar más nota,
solo la puedo querer,
me encanta esa mezcla de ser
responsable con pasota,

y aunque nunca se dice
la edad de una mujer,
a pesar de cicatrices
la belleza aún te bendice,
y te cuesta envejecer,

así que yo no delinco
si te cuento hoy las velas,
que cumples cincuenta y cinco,
y los años te modelan.