En mi oficina había un Julián; pero un Trol se lo comió, y ahora es un Peter Pan que parece Sandokan, ... la madre que lo parió. En la Sala Noble estuvo lo menos quinientos años y nunca perdió un detalle. Con todo lo que retuvo del arte sutil del engaño por fin se tiró a la calle. Julián es de esos tipos que siempre te alegra una fiesta. Tiene un humor del que flipo, siempre está haciendo equipo, es un maestro de orquesta. Juli es un niño grande que nunca quiere crecer, su sonrisa es lo que blande si los problemas se expanden y la verdad le va bien. Déjenme que hoy le mande recuerdos como ha de ser.

