A NICOLÁS GARCÍA RUÍZ (o el Indio mejor informado)

A la vejez, la barbita,
siempre los ojos de pillo,
con esa eterna carita
del modoso monaguillo
que a solas pillaba la guita
... y vaciaba el cepillo.

De pijo pasó a pandillero,
de pandillero a tranquilo,
de tranquilo a echar de menos
los tiempos que, de soltero,
cerraba el bar con sigilo.
Un tío cachondo y sincero
que yo veo, ¿non e vero?
entre Sófocles y Esquilo.

Otro que cumple cincuenta,
y yo sé bien lo que digo.
En esta vida cruenta
triunfa quien nunca aparenta
y tiene unos cuantos amigos.


7 de octubre de 2020

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