
Hoy creo cumplen treinta y dos, si la mente no me falla, las hijas de un luchador, mitad taxista emprendedor, y mitad noble canalla. Su padre las sostenía cada una desde un brazo, mientras Rocío las seguía, andando como podía, cuando solo era un retazo. De eso ya hace dieciséis, pues Ana y María son mellizas, y por si no lo sabéis y el coco no os estrujéis, el poeta lo matiza. Hoy creo cumplen treinta y dos, y los padres tan contentos, y dentro del corazón: cinco dentro de un salón, ... faltaba una habitación, poder dormir de un tirón; pero sobraron momentos. Así que soplad las velas, disfrutad la vida presto, esos años que se vuelan, y esos padres de novela, que eso no tiene repuesto.

