
Él la lleva siete años, con lo que eso conlleva, y no os miento ni os engaño que cada día se renuevan y siempre encuentran apaño, haga frío, escampe o llueva. Ella quiere jubilarse al mismo tiempo que él, y junto a él embarcarse, sabiendo que no va a ahogarse ... si él va de timonel. Él dice que aún la quiere como hizo el primer día, y es que alguna mujeres siempre hicieron los deberes sabiendo bien lo que hacían. Ella lo espera de lado, acostada en su esquinita, pa´dormir acurrucados y descansar abrazados cogidos en cucharita. Él dice: ¡Quiero a la Noe de cabeza y corazón! porque ella es como el aloe, permíteme que hoy la loe, ya que tengo la ocasión.

