A Antoñito Lovera, 52º

Se sabe todas las letras 
del más grande de la historia,
y donde había antes coleta
ahora camina un pureta 
con corazón y memoria,

dos ojazos siempre azules,
mirando hacia el infinito,
cuerda pa´ que regules,
brocha pa´ que rotules
y entre medio un cigarrito,

a las siete de la tarde
da de mano y llega a casa,
un perro que ladra en balde,
su mujer que le resguarde
y una espalda que ya abrasa,

y este es mi hermano payo,
que hoy soplará las velas,

y si no sufre un desmayo
mientras hace los ensayos,
tú y yo a finales de mayo,
y Sabina en el Carpena.

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