A Guillermo Saló, o entre cuerdas y trastes.

Llegó de tierras Porteñas,
este maestro de niños,
de esos que cuando te enseña
lo hace dándote leña
mas mezclado con cariño,

luce perilla y bigote
y un tupé hecho de cerdas,
y sin que nadie lo note
va templando el capote
y va afinando las cuerdas,

dejó de ser funcionario,
dejó de ganar cuatrocientos,
y se subió al escenario,
donde toca temas varios
ante un público contento,

llegó de tierras Porteñas,
este maestro de escuela,
y aún por las noches sueña
con una sirena sureña
que al alba recoge las velas,

mientras pergeña y pergeña,
hasta que las yemas duelan.

Un comentario sobre “A Guillermo Saló, o entre cuerdas y trastes.

Deja un comentario