¡Juventud!

Hoy he leído en los foros 
una frase verdadera:
"Vejez, divino tesoro,
la juventud la tiene cualquiera"

(... y es cierto)

Pero no es menos mentira
que al final de los ochenta
nos tocó nuestra movida,
aunque ahora no te acuerdas,

la vida no se acababa,
el tiempo era un gotero,
cuatrocientas carcajadas
con tres litronas por barba,
un bañata y un sombrero,

no había una puta pantalla
a la que nunca miraras,
había unos cuantos canallas
que esperaban en la playa
a que tú también bajaras,

y hoy que vamos para viejos
(no sé si tarde o temprano)
lo cierto es que no me quejo
porque aún veo por el espejo
la foto de aquel verano,

y la miro sin complejos
sabiendo que disfrutamos.







A Miguel Villalobos «el Percha», IN MEMORIAM

Hoy por el Santo Cristo
ya no se ve su moto,
ni el traje que algún modisto
le hiciera tan de imprevisto
y se lo diera medio roto,

ya no está la bicicleta
de diseño tan moderno,
con la que subía la cuesta
colgando la compra en la cesta
y la cesta en sus dos cuernos,

hay que ser un don Quijote
aunque no seas de La Mancha
para importarte un cipote
lo que diga un carajote
al subir la calle Ancha,

y en esta plaza de toros
hay que tenerlos bien puestos,
para llenarle el aforo
y te saquen a hombro todos
y encima te griten ¡Maestro!,

... y una calle o un recodo
te ponen fijo un día de estos.





A Natalia Martín García

Son ya trescientos cuarenta
lo que llevo de Retratos,
y es entonces que echo cuenta
que por más que uno lo intenta,
sigo siendo un tipo ingrato,
hasta que hoy en una cuesta
me la he encontrado hace un rato,

así que cojo el Recado
que uso para escribir,
y busco el verso adecuado,
juntar presente y pasado
de esta Natalia Martín,

de joven era gimnasta
de las que lanzan las mazas,
luego una dice ¡basta!,
y la rutina te aplasta,
y estas cosas siempre pasan,

después "Aparejadores"
y hoy por La Zagaleta,
con cuatro rotuladores,
seis planos y una carpeta,
pero sus ratos mejores
los pasa con los actores
cuando por fin interpreta,
y se escucha entre rumores:
¡está la sala repleta!,

... y por Vigil de Quiñones
alguien te llama Poeta.