En esta jodida España,
¡pasar desapercibido!,
con tu traje de hombre araña
sin tirar nunca la caña
aunque estés más que aburrido,
hay quien siempre va de putas
y lo tienen por modelo,
y hay quien coge la batuta
y en el Congreso debuta
con un ¡Todo el mundo al suelo!,
y al final llegan los buenos
y te encierran en chirona,
y luego un juicio supremo
y treinta años más o menos
y entonces dices ¿¡Perdona!?,
y vuelves cansado a casa
y te vas quitando el traje,
y tu mujer dice ¡pasa!,
alforjas no te hacían falta
para hacer el puto viaje,
se me hizo la espera larga
y me da mucho coraje.