No la conozco, pero... hay quien llega de repente, deja en la puerta el sombrero, se remanga con esmero y va refrescando el ambiente,
da instrucciones sin mandar, escucha las peticiones, pone un sitio pa almorzar, un mobiliario a estrenar y al carajo los cajones,
y dicen que en la Farmacia que llaman Farmacia Elviria, atienden con eficacia, el cliente da las gracias y hablan como en familia,
no la conozco, pero... hay quien llega de repente, con unos ojos sinceros y una sonrisa en los dientes, y pone al equipo primero sin descuidar al cliente.