A Javier García Vicente, el maño más cachondo.

Hace ya bastantes años
conocí un tipo curioso,
era un tipejo maño,
que no te llevaba a engaño:
jovial, cachondo, jocoso,

siempre que había Convención
en Páginas Amarillas,
yo agarraba del tirón
por buscar la diversión,
y me pegaba a su silla,

tenía un trato campechano,
una barbita rala,
un acento de aldeano
de señor zaragozano,
para hablar a las zagalas,

hace mucho no lo veo,
un día tomamos café,
a veces miro y oteo
por si llegara correo
de aquel mi amigo Javier,
y ya siento un cosquilleo
pues creo que lo voy a ver,

pillaremos una mesa
y echaremos unas risas,
pediremos dos cervezas,
y tendremos la certeza
de que la vida te plisa,

Javier García Vicente,
con su Real Zaragoza,
un granuja buena gente
que suele mira de frente
a esta vida sinuosa,

tirando de puente a puente,
y a otra cosa, mariposa.


Y Walt Disney sonreía (foto de Iris Ríos García)

La vida pasaba a saco,
la tarde daba clemencia,
... y pedía un arrumaco
que una foto que destaco
capturó en toda su esencia,

una vida en un segundo,
Walt Disney que ríe ufano,
la tarde en coma profundo,
un Roof donde da el solano,

una foto que difundo,
(yo quedo en segundo plano),
feliz de enseñarle al mundo
la Dama y el Vagabundo,
y el arte de un gaditano.

A SúperPaco, en el Olimpo de MARVEL

En estos tiempos veloces
en que un iPhone13 es viejo,
dos zancadas feroces 
y el tipo al que reconoces
ya estaba pegado a tu espejo,

te pegaba una pasada
con su "cayao" de madera,
y se te iba a la mirada,
y no podías hacer nada,
solo dejar que corriera,

y hay gente por esta vida
que nació pa algo concreto,
y pasan por la partida
disfrutando en estampida
y con talante discreto,

luego a casa ya sin prisa,
secar el gorro de paja,
poner a lavar la camisa
y las botas con que pisas
nunca te dieron ventaja,

y dicen que nunca avisas,
pero si hay carrera, bajas,
con tu ropa y tu sonrisa,
cayado, gorro y navaja.