Pelo rubio y labios rojos, pero rojo bermellón, vive la vida a su antojo y ya no mira de reojo siquiera el retrovisor, le dije:¡te debo un poema! y ella en un acto sincero me dijo: ¡no hay problema, ni lo pido, ni lo espero!, más hoy me metí en faena por si un día valen dinero, no la conozco apenas; pero según mi señora, va a Tarifa una docena, sin pisar nunca la arena (son los bares lo que añora) y tiene un humor en las venas que si anda fina le aflora, alguna muesca en el alma, que en algún rincón habita, y un grupo con quien empalma por esta vida contrita, buscando tocar las palmas y evitar así las cuitas, un grupo forjado con calma ... al que pusieron Marchita.
Categoría: RETRATO
A Churri Palma

Tenía una tienda de ruedas donde Arias de Velasco, y fuera a la hora que fueras siempre había en la otra acera tres coches formando atasco, cara de buena gente una figurita oronda, y después de tanto cliente ahora es terrateniente en un terrenito en Monda, cuando todos estudiaban para médico o ingeniero, a Churri ya lo esperaban con las gomas cuarteadas por su consejo sincero, y ya ha colgado en la entrada: ¡No curro porque no quiero! y este es un tipo valiente, una hormiguita constante, que a resguardo del relente, siempre miró de frente y eso siempre es importante, a este le llaman de Usted, porque es un tío con duende, y el día que ya no esté el Facebook pondrá un cartel donde se diga: ¡Se vende!,
A Samuel López (mi primo), el último Velasco

Un Caldery en la cartera (aquel que fue gran actor), una sonrisa sincera, una noble pelambrera, nada en el retrovisor, los restos de una carrera y un Corto prometedor, pulula en la Villa y Corte, donde triunfan los actores, tiene amigos por cohortes, él siempre sigue su norte, ya pasó los ratos peores, y en esta vida salvaje, donde todo pinta a drama, hallará su personaje pagando con gusto el peaje disfrutando con la trama, hay quien tiempos mejores sueña en días de chubascos, hay otros que son actores, no creen que el tiempo empeore, ... tienen sangre de Velasco.

