Un Caldery en la cartera
(aquel que fue gran actor),
una sonrisa sincera,
una noble pelambrera,
nada en el retrovisor,
los restos de una carrera
y un Corto prometedor,
pulula en la Villa y Corte,
donde triunfan los actores,
tiene amigos por cohortes,
él siempre sigue su norte,
ya pasó los ratos peores,
y en esta vida salvaje,
donde todo pinta a drama,
hallará su personaje
pagando con gusto el peaje
disfrutando con la trama,
hay quien tiempos mejores
sueña en días de chubascos,
hay otros que son actores,
no creen que el tiempo empeore,
... tienen sangre de Velasco.
Un día le escribí un poema
y me pidió alguno más,
y yo, si la gente es buena,
no tengo ningún problema,
(si me salvan de la quema,
... a mí me encanta rimar),
hoy yo sé que cumple años,
pero no sé los que cumple,
ya no hay café junto al baño,
ya no hay pájaros hogaño,
ni creo que el jefe nos junte,
(lo que empezó como apaño
terminó con un pespunte),
así que solo unas letras
para alguien buena gente,
y ya que uno es poeta,
como manda la etiqueta,
haremos algo decente
(me dirá que a hacer puñetas,
pero no que no lo intente)
me regaló un día un mono
y otro día un altavoz,
y tiene un bonito tono
que yo aquí te menciono
por si escucharas su voz,
con ella y con otros tipos
me cruzaba en los pasillos,
ya no estoy en el equipo,
y tampoco participo;
pero creo en los ovillos,
y sobre un daguerrotipo
una rubia con flequillo,
(gracias por el Logotipo),
con la gente noble flipo, y
tú eres noble cual chiquillo.
Seis pulseras en la mano
y la vida por delante,
un rostro sereno y ufano
un abuelo campechano
y una sonrisa hilarante,
leer poemas con rima
sonreir a cascoporro,
amiga de sus amigas,
beberse la vida a morro,
que no toque la bocina
y lo que más le fascina
es la nobleza felina,
y disfruta con los zorros.