A Mari Carmen Peyrona Calvo, in MEMORIAM.

... y otra más que se marcha
de aquella generación,
la vida se deshilacha
para aquellos que sin tacha
dejaron tan alto el listón,

se ha ido con parsimonia,
en paz hasta el último instante,
sabiendo que en la Colonia
su amigo y fiel caminante
prepara la ceremonia
de sus bodas de diamante,

la casa queda vacía,
pero dejaron su huella,
si miras por la celosía
de Las Yucas algún día
verás que allí aún destellan,

... aquella mirada de él
y aquella sonrisa de ella.



A Álvaro (a secas) en De Juan

Esquina Antonio Belón,
Notario Luis Oliver,
gira como un campeón
un camarero guasón
con ilusión de aprender,

llega con su sonrisa
en cuanto gira la esquina,
te atiende con su camisa
sin calma pero sin prisa,
y una ironía muy fina,

en medio de gente experta
no es quizás el más experto,
pero es un tipo alerta
con una mente despierta
que siempre te sirve atento,
yo espero que se divierta,
igual que su hermano Alberto,

y en un bar lleno de peña
Álvaro me hace una mueca,
... ¡déjame una reseña!,
¡dame el nombre, si te empeñas!,
¡tú ponme Álvaro a secas"!


A Juan Antonio Rosa Sánchez, respirando tranquilo.

En este mundo ambiguo
y en esta vida cruenta,
es mi amigo más antiguo
(principio de los ochenta),
y así en vez de ser exiguo
este viaje ya me renta,

noble como un buen perro,
tranquilo como un acuario,
lleva unos años negros
asistiendo a dos entierros
y diciendo adiós al vicario,

me dio mi primer trabajo,
sufrimos las novatadas,
currábamos a destajo
cuando éramos dos renacuajos
y era fin de semana,

ahora respira tranquilo
y hay alguien que apuesta por él,
alguien que entró con sigilo
y dijo a este lo espabilo
y que se llama Isabel,

y como decía Mark Twain
tiene dos hijas rebeldes,
que no saben lo que hay,
y a veces las cosas guay
nadie te las envuelve,

para que un día descubráis
como escribía Bucay
que todo es quizás y depende.