
Un padre que es un miura, y cuando tiene setenta aún quiere tener veinte... Funámbulo en las alturas, cosido con mil suturas, esquivo a su sepultura; pero en las épocas duras pá mí fue un gusto tenerle, Una madre preocupada en la zona de Recursos, con una noble mirada, que se reía a carcajadas en esos tiempos convulsos, Un pelo firme y frondoso que hoy está lleno de canas, una mujer en su hombro con un rictus cariñoso, tres hijos y dos hermanas, Un curriculum del carajo que ya parece El Quijote, que abulta más que un legajo y del que está hasta el cipote. Y a ver si un buen día, ¡carajo! encuentra ya un buen trabajo, ... la verdad, sería un pasote.

