A Assumpta, el norte en el sur.

La vasca más andaluza
y la andaluza más vasca,
no le gusta la gentuza
ni lo que huele a chapuza,
pero le gustan las tascas,

los gimnasios reducidos,
las amigas que conversan,
los taburetes corridos
donde se juntan amigos
alrededor de una mesa,
los poemas mal leídos
y los bares con cerveza,

ayudar a quien padece
cuando no valen recetas,
cuando la vida adormece
y lo que la pena merece
cabe ya en cualquier maleta,

cuando en el último andén
pone Final de Trayecto,
y ya solo quieres a quien
se quede contigo en el tren
y te dé un poco de afecto.






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