A Jesús de Miguel, con el corazón partío

Qué putada más grande, 
qué putada más gorda,
morir luchando en un lance,
la muerte en el área grande
y la vida por la borda,

hace poco fue en Toledo
y hoy otra vez se nos viene,
si no es en vagones llenos
es el en el campo de juego,
siempre chocando dos trenes,

la lucha por un balón
no merecía esa salida
que te partió el corazón,
y el otro está aún peor
el portero, muerto en vida.

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