¡Juventud!

Hoy he leído en los foros 
una frase verdadera:
"Vejez, divino tesoro,
la juventud la tiene cualquiera"

(... y es cierto)

Pero no es menos mentira
que al final de los ochenta
nos tocó nuestra movida,
aunque ahora no te acuerdas,

la vida no se acababa,
el tiempo era un gotero,
cuatrocientas carcajadas
con tres litronas por barba,
un bañata y un sombrero,

no había una puta pantalla
a la que nunca miraras,
había unos cuantos canallas
que esperaban en la playa
a que tú también bajaras,

y hoy que vamos para viejos
(no sé si tarde o temprano)
lo cierto es que no me quejo
porque aún veo por el espejo
la foto de aquel verano,

y la miro sin complejos
sabiendo que disfrutamos.







A Laura González

Solía hacerme el relevo
cuando ya vencía el sueño,
traía mojados los pelos,
un bolígrafo en los dedos
y algún bolsito pequeño,

me mandaba que me fuera
como una hermana mayor,
y apuntaba en su libreta
lo que al toque de corneta
le contaba un servidor,

y en los momentos jodidos,
se acercaba a preguntarme,
y yo, que soy agradecido,
este poema zurcido
es lo que tengo pa darle.



A Miguel Villalobos «el Percha», IN MEMORIAM

Hoy por el Santo Cristo
ya no se ve su moto,
ni el traje que algún modisto
le hiciera tan de imprevisto
y se lo diera medio roto,

ya no está la bicicleta
de diseño tan moderno,
con la que subía la cuesta
colgando la compra en la cesta
y la cesta en sus dos cuernos,

hay que ser un don Quijote
aunque no seas de La Mancha
para importarte un cipote
lo que diga un carajote
al subir la calle Ancha,

y en esta plaza de toros
hay que tenerlos bien puestos,
para llenarle el aforo
y te saquen a hombro todos
y encima te griten ¡Maestro!,

... y una calle o un recodo
te ponen fijo un día de estos.