A Marbella (fotos cortesía de Francisco Román)

... suena una gaviota
pasando por mi tejado,
se oyen de lejos sus notas
cuando grazna y alborota
el cielo con su descaro,

Hoy el agua está serena,
el sol ríe otra vez ufano,
me digo que vale la pena
andar algo más por la arena,
... llegar a Puente Romano,
Llegando al Marbella Club
subo un rato al pantalán,
a un lado Puerto Banús,
hacia el otro la quietud
que envidian Eva y Adán,
Allí donde el sol se baña
yo cojo asiento en platea,
allá donde las montañas 
muy al sur, al sur de España
duermen con la marea.
Y aquel que crea que se engaña,
que venga a Marbella y lo vea.

A Pablo, José y la niña del columpio (o la mirada de un guerrero)

Hace años vi una escena,
aunque ellos no me vieron,
y me daba mucha pena
no escribir este poema,
pues además es que quiero,

esto pasó en la Alameda,
hace ya bastante tiempo,
era una tarde cualquiera
con una niña a mi vera
columpiándose en su asiento,

Pablo estaba en su silla
y vio venir a su padre,
con esas sonrisas que brillan
desde dos o tres millas,
dependiendo del encuadre,
esas sonrisas que humillan
porque no están a tu alcance,

... José venía de frente
sonriendo desde lejos,
y Pablo tan impaciente
por querer besarle urgente,
que es su acto más reflejo,

hace años vi una escena,
aunque ellos no me vieron,
el abrazo que se dieran,
los diez segundos de espera,
la mirada de un guerrero.



Libre

Libre es aquel que es dueño
de su tiempo y de su vida,
el que vive de sus sueños
y pone todo su empeño
en disfrutar la partida,

aquel sin jefas ni jefes,
que vive en su paraíso,
feliz como un mequetrefe
cuando tiene doce o trece,
y no solo lo parece...,
es que hace caso omiso,
de aquello que fuera o fuese
y nació siendo insumiso,

el que se ríe de este mundo
de hipotecas y deberes,
disfruta cada segundo
de ese placer tan profundo
que es vivir como quieres,

libre es aquel que anda
sin teléfono ni horario,
come y duerme a demanda
como hace Kung Fu Panda
más o menos a diario,

no el que corre por la banda
justificando un salario,
y se remanga la manga
y en sus labores se enfanga
contribuyendo al erario.