Con un pelo gris ceniza que no lo despeina el viento, como pintado con tiza por algún pintor experto, parece una sabia mestiza que volviera al campamento, andando siempre deprisa como aquel Morero ancestro. Con los ojos de su madre, te escucha con atención, haciendo todo un alarde de no preguntarte de balde, como un buen anfitrión. Y en una calle escondida, subiendo Valentuñana, puede que un día coincidas con esta especie perdida: ... (La buena samaritana) Que yo ya creía perdida y solo está conservada.
Autor: victorhugo70
Poeta Urbano. Poesía Empresarial.
El Día de la Marmota
Siempre quise ser actor,
poder llevar otras vidas,
mejor en pelis de acción,
como el bueno de James Bond,
que cuando no hay solución
siempre encuentra la salida.
O en alguna de viajar:
Cinco semanas en globo,
Thelma y Louise, o Braveheart,
La Misión, Bailando con lobos.
Y en estos días en que el tiempo
te vuelve como una pelota,
en que miras contra el viento
y el viento ya ni te toca,
creo que llegó el momento
de reconocer con tiento:
Que veo que todo el aliento
que a veces a ratos me brota,
lo mata el aburrimiento
y este tedio que ya agota.
Veo que se acerca el adviento
y este futuro pasota
me tiene aquí de Bill Murray
en El día de la Marmota.
A ver si, aunque sea lento,
viene aire fresco y se nota.
Quijote y Sancho
No hay Sherlock sin Watson, ni Dumas sin hugonotes. No hay Jekyll sin Hyde; sin Sancho no habría Quijote. Don Alonso Quijano asió un día su adarga y montó en su rocín, debería ser la del alba. No se despidió de nadie. Y se escurrió por la puerta en busca de aventuras… Frisaba los cincuenta Pero no tardó mucho en volver a su casa. Si no llevas dineros, suele ser lo que pasa. Y en la segunda salida tiró de un su vecino. Caballero y escudero, jumento y rocino. Refranero y socarrón, escudero honrado. ¿Qué sería de su señor si no fuera acompañado? Gobernador siempre justo. Profesión harto ingrata. Al enemigo que huye… la puente de plata. Trato hecho Sr. Quijano: le acompaño como pide. El azar nos sea propicio, ¡Dios nos de ventura en lides! Juntos en sus andanzas cruzan la piel de toro, según cuenta Cervantes o Cide Hamete el moro. Esta extraña pareja va encontrando por España la razón y la locura, la verdad y la patraña. Tierra de malandrines, mentecatos y bribones; envidia de mi vecino, avaricia de doblones. Malhechores a galeras, el perro que muerde al amo que le ha dado de comer y luego esconder la mano. Armada sin mando claro que echa a perder su flota. Pícaros allá do vieres, nadar y esconder la ropa. Y entre toda esta ralea nuestra pareja dorada, se va haciendo inseparable sin apenas notar nada. Quijote, España en esencia, sinrazón y razón unidas. La huella de tu valor reflejado en tus feridas. Faltan locos como tú en este mundo de intrigas que arremetan contra el mal sin importarle una higa. Hoy quiero daros las gracias a ti y a Sancho Panza. Aprendí que a quien se humilla, luego va Dios y lo ensalza. Si andáis juntos los dos, sé de un encantador sabio que podría haceros volver a desfacer más agravios. Sigue siendo menester algún caballero andante que no le importe un ardite apresar a algún gigante. Si esta inmortal pareja de su escondite sale, será cosa que me place, verlos de nuevo. VALE


